Las subastas ganaderas en Colombia caen un 40 % por fallas en el sistema Sinigan V6

El flujo de animales en los corrales se ha visto afectado por las trabas en el nuevo sistema.
Lo que prometía ser un salto tecnológico hacia la modernización del campo colombiano se ha transformado, en menos de un mes, en un dolor de cabeza financiero para el sector pecuario. Transcurridas apenas tres semanas desde la puesta en marcha del Sinigan V6 (Sistema Nacional de Identificación e Información de Ganado Bovino), el volumen de comercialización en las subastas del país ha registrado una caída estrepitosa del 40 %.
Esta contracción no responde a una falta de oferta o demanda orgánica, sino a una parálisis técnica. La implementación de la nueva versión del software ha presentado inconsistencias que impiden el registro fluido de los animales, dejando a miles de productores en un limbo administrativo.
¿Por qué falló el Sinigan V6? El diagnóstico detrás del desplome de las ventas
Desde que el nuevo protocolo entró en vigor, los recintos feriales y las casas de subastas han reportado una disminución drástica en el flujo de animales. Según voceros del gremio, la principal traba radica en la lentitud y los errores de plataforma que dificultan la expedición de las Guías Sanitarias de Movilización Interna.
El Sinigan V6 fue diseñado para fortalecer la trazabilidad, un requisito indispensable para que la carne colombiana mantenga sus estándares de exportación y control sanitario. Sin embargo, la transición parece haber subestimado la brecha digital en las zonas rurales y la capacidad de respuesta de los servidores centrales.
Las empresas de subastas, que actúan como el termómetro de la economía ganadera, han alertado que de persistir esta situación, el desabastecimiento en algunos centros de beneficio podría comenzar a notarse en las próximas semanas. El sector pide a las autoridades sanitarias y de desarrollo rural que se habilite un plan de contingencia o un periodo de convivencia entre el sistema anterior y el nuevo para normalizar el comercio.
No se trata de que no queramos vender, es que el sistema no nos deja mover el ganado. Pasamos de un proceso que ya conocíamos a una herramienta que, en la práctica, está bloqueando la actividad comercial. — Fuentes del sector ganadero
Por ahora, el panorama es de incertidumbre. Mientras los técnicos trabajan en corregir los errores del Sinigan V6, los corrales de las subastas permanecen inusualmente vacíos, esperando que la tecnología sea, finalmente, un aliado y no un obstáculo para el desarrollo del campo.